El pueblo lo ve desnudo, pero por temor a contradecirlo, no dice nada. Hasta que un inocente niño lo descubre y grita: “¡El Rey está desnudo!”
No encuentro qué otra cosa pueda hacer, ni más ni menos que ofrecer un sentido abrazo a las personas que tenían algún ser querido en el vuelo y a aquellas que han sobrevivido a la tragedia. In memoriam